Escrito por:

Rodrigo Logan Soto.

Convencionalista, Distrito 9

Santiago 2021

RESUMEN EJECUTIVO.

El presente trabo tiene como misión el aportar a la discusión sobre la responsabilidad corporativa, dado la nutrida doctrina ventila al efecto, la cual a juicio de este abogado ahonda en análisis heurístico de normas internacional o adaptadas, en desmedro de normas de conducta incoadas en nuestro sistema jurídico de muy larga data.

Ahora bien, se ha querido establecer parámetros determinados de la conducta empresarial de las personas, basados en argumentos matemáticos, para refrendar la idea de LO ETICO, desconociendo que las directrices de conducta de las personas, tienes bases solidaos en nuestro sistema, a saber:

A propósito del concepto de los estándares de cuidado que todos debemos mantener en nuestras relaciones con otros, se encuentra el artículo 1547 del código civil (cuya entrada en vigencia en Chile data del año 1857), el cual con exquisita precisión establece que:

Art. 1547. El deudor no es responsable sino de la culpa lata en los contratos que por su naturaleza sólo son útiles al acreedor; es responsable de la leve en los contratos que se hacen para beneficio recíproco de las partes; y de la levísima, en los contratos en que el deudor es el único que reporta beneficio.

El deudor no es responsable del caso fortuito, a menos que se haya constituido en mora (siendo el caso fortuito de aquellos que no hubieran dañado a la cosa debida, si hubiese sido entregada al acreedor), o que el caso fortuito haya sobrevenido por su culpa.

La prueba de la diligencia o cuidado incumbe al que ha debido emplearlo; la prueba del caso fortuito al que lo alega.

Todo lo cual, sin embargo, se entiende sin perjuicio de las disposiciones especiales de las leyes, y de las estipulaciones expresas de las partes.

Nota: Entendiendo por deudor a cualquier persona que está obligada a cumplir una conducta esperada. v.g pagar una determinada suma de dinero, no hacer daño a nadie, respetar las leyes del tránsito, respectas el derecho de propiedad de otro, etc.

Ahora, seguramente al lector le asaltara la duda de saber que entiende la ley por culpa, respuesta que también se encuentra en el código civil, el cual textual reza:

Art. 44. La ley distingue tres especies de culpa o descuido.

Culpa grave, negligencia grave, culpa lata, es la que consiste en no manejar los negocios ajenos con aquel cuidado que aun las personas negligentes y de poca prudencia suelen emplear en sus negocios propios. Esta culpa en materias civiles equivale al dolo.

Culpa leve, descuido leve, descuido ligero, es la falta de aquella diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificación, significa culpa o descuido leve. Esta especie de culpa se opone a la diligencia o cuidado ordinario o mediano.

El que debe administrar un negocio como un buen padre de familia es responsable de esta especie de culpa.

Culpa o descuido levísimo es la falta de aquella esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administración de sus negocios importantes. Esta especie de culpa se opone a la suma diligencia o cuidado.

El dolo consiste en la intención positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro.

Por último, pero no menos importante, se reseña la proposición de conducta establecida en el artículo 2314 del mismo cuerpo legal:

Art. 2314. El que ha cometido un delito o cuasidelito que ha inferido daño a otro, es obligado a la indemnización; sin perjuicio de la pena que le impongan las leyes por el delito o cuasidelito.

Entonces siendo así los hechos y considerando que la ley establece el MINIMO ETICO de la conducta de los hombres en sociedades. Es necesario para configurar un modelo de reproche ético que internalice el valor de presunción de RECTITUD que la norma jurídica le da “a priori” a las conductas empresariales, aun cuando los efectos de estas parezcan poco apropiados.

Lo anterior no es baladí, sino una forma de refrendar la idea de que aquello que nos es permitido en defensa del estandarte de la ETICA Y LA MORAL, pasar por alto el nivel de diligencia de los empresarios en cumplir la ley, ergo, si consideramos que estribar y argumentar en contraria desconoce la importante función que deben cumplir los legisladores en la generación de normas de conducta, así como del poder judicial a la hora de administrar justicia.

Sin embargo, la elucubración precedente no tiene como finalidad el presentar argumentos que avalen la conducta al menos enjuiciables de algunas empresas, sino más bien dar un “ nuevo marco teórico a la discusión ética”, ya que al considera per-sé que la conducta del empresario es ETICA, es deber del observación que cuestiona el demostrar el caso contrario, pudiendo recurrir heurísticamente a argumentos de la más diversa índole, con la sola limitante de no dar por sentadas cuestiones que no lo son.

En ese orden y habiendo establecido el marco teórico de la discusión, este abogado se dará la tarea de demostrar, por qué no es necesario recurrir a nueva normativa o principios importados del derecho internacional para arribar a conclusiones sobre lo ético o antiético de la conducta empresarial, a saber:

1.-Como primer argumento, señalare que por regla general toda persona en sus relaciones con otros debe cumplir deberes de diligencia (conducta esperada), para con la sociedad toda, a objeto de no aumentar su patrimonio en desmedro de la disminución de otro (Cfr. artículos 44, 1547, 2291,2297 del Código Civil-a propósito de la proscripción del enriquecimiento sin causa-).

2.- Que este deber de diligencia no se limita solo a reparar o compensar los datos una vez ocurridos (ex ante), sino que además a internalizar en el desarrollo de su gestión empresarial, todos los actores sociales que se relacionan directa o indirectamente con sus operaciones, posibilitando con ello el incluir costos externos no generados propiamente al tenor del proceso productivo (v.g tronadoras en el sector minero-Cfr con la idea de el señalamiento y establecimiento de un plan de mitigación ambiental en la ley 19.300 Sobre base del medioambiente a propósito de los requisitos de los estudios impacto ambiental; así como los MPD-medida de prevención del delito, establecida en la ley 20.363- en el sector de delitos corporativos en el mercado de valores)

3.-Que en caso del acaecimiento de un acto que causa desmedro económico o patrimonial a otro; y para los efectos de la compensación o reparación, no se debe atender solo a la disminución patrimonial efectiva de la víctima, sino además se debe atender como elemento de agravante de la responsabilidad, la proyección de riesgo creado para el daño generado por el autor (v.g los daños generados al interior de las protestas sociales, en donde los dirigentes señalan que ellos no fueron lo que causaron tales destrozos y por eso no deber compensar a la sociedad), es decir debemos establecer cuál era el grado de dominio de la acción del autor como para preverse lógicamente (nota; recordar que solo son indemnizables los daños directos y previsibles, a menos de haber dolo en cuyo caso los serán además los indirectos, jamás los imprevisibles) de los efectos dañosos de su actuar; tomando como base elementos como: Capacidad económica, tipo de industria, grado de especialización técnica, etc. (Cfr BARROS. Enrique. DE LA RESPONSABILIDAD. Editorial jurídica, 1º Edición, Santiago de Chile, año 2005, página 134 y ss).

Pero con todo, aun podría haber algún lector que se hiciera la siguiente pregunta:

Entiendo que hay normativa nutrida con respecto a la firma de establecer un parámetro “del buen ciudadano”, pero ¿cómo se compatibiliza eso con los fines tradicionales del mundo empresarial –lucro- entendiendo que para la ley las empresas también son personas (jurídicas)?

Y, Si es tan clara la firma de realizar escarnios a la conducta de todas las personas, ¿por qué los jueces no la hacen?

En ese orden y haciéndome cargo de ambas interrogantes, señalare lo siguiente:

Pregunta 1

En cuanto a los fines tradicionales de las empresas, el cual la mayoría signa como lucro, se describe como “El Ingreso, ganancia, beneficio o provecho que se consigue a partir de una determinada cosa o actividad”, es decir al final del día el lucro no es más que la conducta desplegada por la entidad empresarial para generar ganancias financieras –medibles en dinero- y apropiarse de ellas para su beneficio propio –repartición y reinversión-

En congruencia si analizamos que detrás de esa “generación de riquezas”, hay inmerso un derecho de propiedad sobre las cosas y este se encuentra definido como:

Art. 582. El dominio (que se llama también propiedad) es el derecho real en una cosa corporal, para gozar y disponer de ella arbitrariamente; no siendo contra la ley o contra derecho     ajeno.

La propiedad separada del goce de la cosa, se llama mera o nuda propiedad.

Pronto notaremos que aun cuando la constitución asegure el derecho a desarrollar cualquier actividad que no se oponga la moral, la ley y las buenas costumbres (art 19 numero 21 C.P.R), esa generación de utilidades no puede bajo ningún respecto ser contra derecho ajeno, derecho dentro del cual se considera la SOCIEDAD EN SU CONJUNTO.

Pregunta 2.-

Con respecto al segundo de los argumentos posibles del lector cuestionador, me limitare a señalar que para resolver un cuestionamiento ETICO-JURIDICO, no solo debemos recurrir a la norma explicita dada en una ley, sino que también podemos recurrir como herramienta de hermenéutica jurídica a los principios generales de la legislación (Vid; http://www.monografias.com/trabajos25/principios-derecho/principios-derecho.shtml), dentro de los cuales se encuentra precisamente: La buena fe, La proscripción del enriquecimiento sin causa, La Responsabilidad, etc.

La correlación de este argumento con la legislación la encontramos en el articulado del Código Civil como cuerpo normativo sistemático, y sin necesidad de recurrir a ley especial alguna, a saber:

Art. 24: En los casos a que no pudieren aplicarse las reglas de interpretación precedentes, se interpretarán los pasajes obscuros o contradictorios del modo que más conforme parezca al espíritu general de la legislación y a la equidad natural.

Art. 1546. Los contratos deben ejecutarse de buena fe, y por consiguiente obligan no sólo a lo que en ellos se expresa, sino a todas las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación, o que por la ley o la costumbre pertenecen a ella.

Entonces habiendo establecido que el derecho si tiene elementos para cuantificar y cualificar la conducta de las personas en parámetros éticos, solo me queda establecer porque los jueces no utilizan estas normas para fijar dichos parámetros, encontrando la respuesta más próxima en el juicio efectuado por el abogado Pablo Rodriguez Grez y El abogado Rodrigo Correa, a propósito de La causas que explican la baja en la enseñanza del derecho en Chile y el decaimiento consecuencial del sistema jurídico Chileno (http://www.colegioabogados.cl/cgibin/procesa.pl?plantilla=/cont_actividades_detalle.html&idart=607&idcat=140&nseccion=actividades%20y%20noticias%20%3A%20Sistema%20jur%EDdico%20chileno%20por%20Pablo%20 Rodr%EDguez%20Grez), dado que todos los países tienen los gobernante- y jueces- que se merece (lo subrayado es autoría de quien suscribe)

COROLARIO.

Como resumen, y habiendo desarrollado incluso con exceso de efusividad los argumentos que explican el por qué debemos atender al elemento LOGICO- NORMATIVO, como primera aproximación para definir lo ETICO de una conducta. Quisiera además dejar sentado lo peligroso que resulta para la labor normativa (legal y valórica), recurrir a un gran cumulo de leyes (oligofrenia normativa) para dar explicación y encuadre a situaciones y conductas que perfectamente pueden ser absorbidas con el sistema jurídico que actualmente impera en el país.

i Entendiendo esta con UNA CONSECUENCIA JURIDICA –tutelada por el derecho- QUE IMPONE AL AUTOR DE UN HECHO DAÑOSO, ILEGITIMO E INJUSTO, LA OLIGACION DE REPARAR, COMPENSAR A PRIORI O EX POST DE LOS EFECTOS PERNISIOSOS GENERADOS EN EL PATRIMONIO DEL AFECTADO PRODUCTO DE LA COMISION DEL HECHO DAÑOSO.

ii Entendiendo este como el conjunto de NORMAS, INSTITUCIONES Y PRINCIPIOS –Sociológicos, Antropológicos, Psicológicos, Religiosos, Matemáticos, Lógicos y de costumbre- QUE TIENEN COMO MISION REGULAR LA CONDUCTA DEL HOMBRE COMO SER GREGARIO EN UNA SOCIEDAD EN UN MOMENTO DETERMINADO.

iii WIGODSKY. Teodoro; SANTIBAÑEZ, Ximena. “fortaleciendo el gobierno corporativo: responsabilidad penal de la empresa”. Serie de trabajos Universitarios, Centro de Gestión (CGES) Escuela de Ingeniería, Universidad de Chile, Numero 134, Santiago de Chile, 2009, página 7 y ss.

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